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Ten cuidado con lo que deseas
El deseo es el deseo del deseo y no el deseo del objeto. No se desea sobre l
o en si sino sobre lo ajeno. No son las caracteristicas de lo en si lo que determina el deseo, sino otros deseos, ajenos, pero a la vez propios.
La vida se esfuma entre seres de deseos. Seres que desean y son deseados. Prestigio, éxito, objetos... amor. Fantasías, ilusiones y ambiciones que construyen y son construidas en un mismo y doble proceso. Es la nueva y gran esencia del hombre.
"Ten cuidado con lo que deseas...", dice un viejo y mal entendido refrán. La advertencia no está en la materialización del deseo, sino en su muerte. Comenzamos a desear lo que se nos presenta en ausencia, y transformamos el goce presente en un momento efímero e insujetable.
"Ten cuidado con lo que deseas...", decía mi abuelo, por que muere en su realidad y algo tuyo con el.

La vida se esfuma entre seres de deseos. Seres que desean y son deseados. Prestigio, éxito, objetos... amor. Fantasías, ilusiones y ambiciones que construyen y son construidas en un mismo y doble proceso. Es la nueva y gran esencia del hombre.
"Ten cuidado con lo que deseas...", dice un viejo y mal entendido refrán. La advertencia no está en la materialización del deseo, sino en su muerte. Comenzamos a desear lo que se nos presenta en ausencia, y transformamos el goce presente en un momento efímero e insujetable.
"Ten cuidado con lo que deseas...", decía mi abuelo, por que muere en su realidad y algo tuyo con el.
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